Cuentan con 34 plazas en litera, 6 en una habitación, 8 en otra y 20 en la planta superior, unos baños recién estrenados, por supuesto, con agua caliente. Calefacción en toda la casa para los peregrinos que prefieren el invierno. También se puede compartir la cena con otros peregrinos con el menú del albergue, especialmente pensado en la necesidad de reponer energía para la inminente subida, sin que el estómago se resienta, así como el sabroso y reconstituyente desayuno.
Cuenta con un servicio de atención en tendinitis y problemas comunes en los peregrinos, con tratamientos homeopáticos y masajes no agresivos basados en técnicas orientales, y la oportunidad de recibir un masaje siatsu, que tonifica todos los meridianos del cuerpo, consiguiendo un reequilibrio energético y el consiguiente bienestar corporal.
|